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Boro
Elemento químico del grupo III de la tabla periódica, de
número atómico 5 y masa atómica 10,81.
Se encuentra en la naturaleza combinado en forma de boratos.
Es un microelemento esencial en la
nutrición de las plantas.
Se usa en las centrales nucleares por su capacidad de
absorber neutrones lentos.
Símbolo B.
Oligoelemento indispensable en la formación de los azucares
y al equilibrio en calcio , constituyente de las
membranas celulares y factor de fecundación muy importante.
El boro y sus compuestos tienen muchas aplicaciones en
diversos campos, aunque el boro elemental se emplea principalmente en la
industria metalúrgica.
Su gran reactividad a temperaturas altas, en particular con
oxígeno y nitrógeno, lo hace útil como agente metalúrgico degasificante.
Se utiliza para refinar el aluminio y facilitar el
tratamiento térmico del hierro maleable.
El boro incrementa de manera considerable la resistencia a
alta temperatura, característica de las aleaciones de acero.
El boro elemental se emplea en reactores atómicos y en
tecnologías de alta temperatura.
Las propiedades físicas que lo hacen atractivo en la
construcción de misiles y tecnología de cohetes son su densidad baja,
extrema dureza, alto punto de fusión y notable fuerza tensora en forma de
filamentos.
Cuando las fibras de boro se utilizan en material portador o
matriz de tipo epoxi (u otro plástico), la
composición resultante es más fuerte y rígida que el acero y 25% más ligera
que el aluminio.
El bórax, Na2B4O710H2O, refinado
es un ingrediente importante en ciertas variedades de detergentes, jabones,
ablandadores de agua, almidones para planchado, adhesivos, preparaciones
para baño, cosméticos.
Se utiliza también en retardantes
a la flama, desinfectantes de frutas y madera, control de hierbas e
insecticidas, así como en la manufactura de papel, cuero y plásticos.
El boro constituye el 0.001% en la corteza terrestre.
Nunca se ha encontrado libre.
Está también presente en el agua de mar en unas cuantas
partes por millón (ppm).
Existe en pequeñas cantidades en la mayoría de los suelos y
es un constituyente esencial de varios silicatos tales como la turmalina y
la datolita.
La presencia de boro en cantidades muy pequeñas parece ser
necesaria en casi todas las plantas, pero en grandes concentraciones es muy
tóxico para la vegetación.
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