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Ozono, Destrucción de la capa
de Ozono
Problema ecológico que afecta a la capa de
la estratosfera, entre los 20 y 50 km de altura, que contiene una
cantidad relativamente pequeña de ozono que nos protege de
los nocivos rayos ultravioletas del sol.
Ha quedado demostrado que el principal responsable
del trastorno son los clorofluorocarbonos (CFC), un producto químico
fabricado por el ser humano.
Ozono, Destrucción
de la capa de Ozono
Esta destrucción constituye la prueba más
clara y contundente de que el nivel de civilización de la
humanidad ha llegado ya a un punto en que es capaz de influir sobre
la naturaleza de una manera global, por encima de mares, ríos
y fronteras.
Ha quedado demostrado que el responsable número
uno del trastorno son los clorofluorocarbonos (CFC), un producto
químico fabricado por el ser humano para llenar sprays y
enfriar las heladeras, que se usa sobre en el hemisferio norte.
El incremento térmico, cuyas consecuencias
aún se desconocen en detalle, aunque es casi seguro que serán
catastróficas, es responsabilidad del dióxido de carbono.
Éste y los CFC son producto de la actividad
humana.
Los óxidos de nitrógeno, óxidos
de azufre y fosfatos son los principales causantes de las alteraciones
atmosféricas, entre las que el agujero de ozono y el efecto
invernadero son importantísimos.
La lluvia ácida que ya ha aniquilado el 50%
de los árboles de extensas regiones de Europa, el smog y
la eutrofización que asesina la diversidad biológica
de ríos, lagos y mares interiores, completan el cuadro que
conduce a la evidencia de que no es posible tratar el deterioro
de la capa de ozono en forma separada.
Cada año que pasa, el agujero de la capa de
ozono sobre la Antártida se vuelve mayor.
Y ahora también aparecen los primeros agujeros
en el Ártico.
El ozono es un "pariente cercano" del oxígeno
que respiramos.
Mientras la molécula de oxígeno "normal"
tiene dos átomos (O2), la de ozono tiene tres (O3).
Su formación y destrucción constante
a alturas estratosféricas, provoca reacciones químicas
que absorben la energía de los rayos ultravioleta.
El ozono protege de esos rayos.
El desmoronamiento de esa capa protectora podría
generar cáncer de piel, cataratas e inmunodeficiencia.
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