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Granulados
La formulación granulada consiste en una mezcla de principio
activo con el soporte mineral y un agente que les de cohesión.
Los gránulos tiene un tamaño entre 4 y 80 mallas (mesh), las
formulaciones más comunes están en un rango de 15 a 30 mallas.
Mesh o malla es el término utilizado para describir el
número de alambres en una pulgada de malla (los polvo pasan a través de una
malla de 80 y más fina).
El mayor tamaño de los gránulos elimina el peligro de deriva
y minimiza los riesgos para aplicadores y el ambiente pues no produce
niebla de polvo.
Son más persistentes en el ambiente pues el principio activo
se libera del gránulo lentamente.
Algunos pesticidas en gránulos pueden disolverse en agua y
son por ello utilizados para el control de algas y de malezas acuáticas.
Tienen ventaja sobre las formulaciones líquidas que es estos
casos son de difícil dispersión.
Al aplicar líquidos, éstos pueden ser retenidos por malezas
y basuras flotantes y permanecer así sólo en la superficie.
Los gránulos superan tales barreras y fácilmente penetran en
el agua.
Algunas formulaciones granuladas para aplicar el agua
ofrecen una liberación lenta del principio activo, pero pueden ser un
riesgo para aves que confundan los gránulos con alimento.
Las formulaciones granuladas se aplican al suelo para el
control de malezas, nematodes e insectos del suelo.
También se usan para aplicar insecticidas sistémicos que
puedan ser absorbidos por las raíces de las plantas que se desea proteger.
Estas aplicaciones de granulados al suelo requieren
incorporación para que queden colocados a nivel radicular.
En cultivos como el maíz, los gránulos se alojan en las
axilas de las hojas y son efectivos contra algunas plagas.
En estos casos se le da mayor peso con arena.
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